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El Vibe Coding: cuando la IA cambia las reglas del desarrollo de software
La nueva frontera del desarrollo de software que los directivos no pueden ignorar
El "vibe coding" está transformando radicalmente la creación de software: según Garry Tan de Y Combinator, equipos que antes necesitaban 50 desarrolladores ahora logran los mismos resultados con 10; startups alcanzan ingresos millonarios con plantillas mínimas; y el desarrollo que tomaba meses se completa en días. Esta revolución, impulsada por IAs generativas avanzadas, no solo cambia cómo se escribe código sino que redefine quién puede crearlo y cómo estructurar equipos tecnológicos. ¿Está su organización preparada para capitalizar esta oportunidad o corre el riesgo de quedarse atrás? Descubra cómo los líderes empresariales están integrando esta tecnología en sus estrategias digitales.
A raíz de las recientes declaraciones de Andrej Karpathy sobre el "vibe coding", esta semana ha habido un intenso debate en la comunidad tecnológica sobre lo que significa este concepto para el futuro del desarrollo de software. Y no es para menos: la idea de que la IA haga gran parte del trabajo pesado mientras nosotros solo damos instrucciones en lenguaje natural pone el dedo en la llaga sobre cómo la inteligencia artificial está transformando nuestra profesión a pasos agigantados. Hemos querido analizar qué hay detrás de esta tendencia, quiénes están a favor y en contra, y cómo podría cambiar no solo la forma en que creamos software, sino también la gestión de equipos tecnológicos en las empresas.
¿Qué diablos es el "vibe coding" y por qué todo el mundo habla de ello?
El vibe coding es una aproximación a la creación de software en la que el desarrollador delega la mayor parte de la escritura de código a sistemas de inteligencia artificial. En vez de programar línea por línea de forma tradicional, simplemente describes en lenguaje natural qué funcionalidad deseas y la IA genera automáticamente el código necesario. Como lo explicó el propio Karpathy, se trata de "un nuevo tipo de programación... en la que te entregas por completo a las vibraciones, abrazas los exponenciales y te olvidas de que el código existe".
A diferencia de las tendencias previas como no-code o low-code, aquí no estamos hablando de interfaces visuales con componentes predefinidos, sino de una interacción conversacional con modelos de lenguaje (LLMs) que han sido entrenados con millones de repositorios de código. El proceso es casi mágico: tú conversas con la IA describiendo lo que necesitas, iterando sobre sus propuestas, y ella va generando soluciones completas sin que tengas que preocuparte por la sintaxis o los detalles de implementación.
¿Quiere esto decir que ya no hay que saber programar? Pues depende de a quién le preguntes. Mientras algunas voces entusiastas como el CEO de Replit, Amjad Masad, afirman que "el 75% de los usuarios de su plataforma ya no escriben ni una sola línea de código", figuras como Bill Gates nos recuerdan que "aunque las IA mejoren en programación, eso no significa que los humanos ya no necesiten la habilidad" de codificar y entender software.
Beneficios y promesas: ¿estamos ante la democratización definitiva?
El aspecto más revolucionario del vibe coding es, sin duda, su potencial democratizador. De repente, personas sin formación clásica en programación pueden crear software funcional. Basta con "una idea, una indicación y un poco de paciencia" para construir herramientas digitales plenamente operativas. Hemos visto ejemplos reales de usuarios comunes desarrollando aplicaciones personalizadas en tiempos que quitan el hipo: una app para analizar tuits y generar listas de música en menos de una hora, o una calculadora de gastos de viaje integrada con mapas sin escribir una línea de código tradicional.
Para los equipos de desarrollo profesionales, las ventajas son sencillamente astronómicas:
Mayor velocidad y prototipado rápido: El ciclo desde la concepción de una idea hasta un producto funcional se acorta radicalmente. Como señaló un emprendedor del sector, "si tienes una idea, estás a solo unos cuantos prompts de un producto".
Aumento de la productividad: Los asistentes de codificación impulsados por IA se encargan de tareas repetitivas, liberando tiempo para trabajos de mayor valor. Estudios iniciales reportan que los desarrolladores completan ciertas tareas hasta un 55% más rápido usando ayuda de IA.
Equipos más eficientes con menos recursos: Garry Tan, CEO de Y Combinator, afirma que el vibe coding permite que 10 ingenieros logren el trabajo que antes requería 50 o 100. Startups ligeras están alcanzando ingresos de millones de dólares anuales con plantillas de menos de 10 personas.
Fomento de la creatividad: Al minimizar la carga de la sintaxis y los detalles técnicos, los desarrolladores pueden centrarse en la visión de alto nivel y en la experiencia de usuario.
Mientras tanto, esta tecnología comienza a penetrar también en el mercado español. Según un estudio reciente de Deloitte, el área de IT y ciberseguridad es la que lidera la adopción de IA generativa en las empresas españolas, con un 22% de organizaciones usándola ya a escala en ese departamento. Aproximadamente la mitad de las empresas señala que al menos un 20% de su plantilla tiene acceso a herramientas de IA.
Riesgos y resistencias: el problema del 70% y otros desafíos
No todo lo que reluce es oro, y el vibe coding tiene sus propias sombras. Para empezar, la calidad del código generado por IA, aunque impresionante, dista de ser infalible. Puede contener bugs o vulnerabilidades de seguridad difíciles de detectar, y sin los debidos controles, el riesgo es terminar con software que funciona "a primera vista" pero falla en casos límite.
Quizá el desafío más comentado entre los desarrolladores experimentados es el llamado "problema del 70%". Como explica Simón Muñoz, especialista español en estrategia de producto, varios desarrolladores han notado un patrón: la IA les ayuda con el primer 70% de una funcionalidad de forma "trivial y asombrosa", pero el 30% restante requiere un esfuerzo desproporcionado. Es en ese tramo final —integrar componentes, afinar detalles, corregir casos especiales— donde la intervención de un ingeniero humano competente sigue siendo indispensable.
Otros riesgos significativos incluyen:
Falta de comprensión profunda: Al aceptar código propuesto por la IA sin escribirlo manualmente, el desarrollador puede perder comprensión del funcionamiento interno de la solución.
Dependencia excesiva y deuda técnica: Confiar ciegamente en la IA puede generar código difícil de mantener a futuro, especialmente cuando el proyecto escala.
Cuestiones de seguridad y ética: La misma facilidad para programar puede ser aprovechada con fines maliciosos, como automatizar la creación de malware o herramientas de phishing.
¿Y qué pasa con los puestos de trabajo? Contrario a los temores apocalípticos, la evidencia sugiere que el perfil del desarrollador evoluciona más que se reduce. En lugar de necesitar programadores que escriban cada línea "a mano", se necesitarán desarrolladores que sepan formular buenos prompts, entender las salidas de la IA y ensamblar componentes generados en un sistema coherente. Como dice Muñoz, "el valor de un ingeniero capaz de aportar ese último 30% será incalculable."
Líderes a favor y en contra: ¿qué dicen los que saben?
El auge del vibe coding ha generado posiciones encontradas entre las figuras más influyentes del sector tecnológico. Por un lado, tenemos entusiastas como:
Andrej Karpathy (exdirector de IA en Tesla y cofundador de OpenAI), quien acuñó el término y ve el vibe codingcomo una extensión natural de la programación, convirtiéndola en un proceso más conversacional e intuitivo.
Satya Nadella (CEO de Microsoft), firme defensor de la integración de la IA en el desarrollo de software. Bajo su liderazgo, Microsoft ha impulsado herramientas como GitHub Copilot y las ha puesto al alcance masivo de programadores.
Garry Tan (Presidente de Y Combinator), que se muestra entusiasmado con el impacto en el ecosistema emprendedor, permitiendo a las startups mantenerse más ligeras y ser ultra-eficientes.
Amjad Masad (CEO de Replit), quien ha llegado a proyectar que podríamos pasar de 10^7 desarrolladores profesionales en el mundo a 10^9 personas programando asistidas por IA.
Por otro lado, voces más cautelosas como Bill Gates advierten que no se debe caer en la complacencia. Gates enfatiza que la comprensión humana sigue siendo necesaria para definir correctamente los problemas y asegurarse de que el resultado se alinee con los objetivos reales.
En España, expertos como Chema Alonso han subrayado la importancia de la seguridad del código generado por IA. En su análisis, más allá de la eficiencia o la comodidad, hay que prestar atención a las vulnerabilidades: una IA puede "aprender" de código fuente público que contiene errores de seguridad y replicarlos ingenuamente.
¿Cómo afecta a la gestión de equipos y al talento?
Para los directivos y líderes de equipos de ingeniería, el vibe coding implica replantear procesos y estructuras de trabajo. La IA pasa a ser una suerte de "miembro del equipo" que sugiere código, por lo que las metodologías ágiles deben adaptarse para incluir iteraciones con la herramienta.
Un aspecto crítico es mantener la calidad y mantenibilidad del código en este nuevo contexto. Las empresas que abracen el vibe coding deben desarrollar procesos robustos de revisión de código e invertir en herramientas de depuración para garantizar la calidad y fiabilidad del software.
En términos de talento, aunque ciertas tareas rutinarias de codificación podrían requerir menos personal, la complejidad se desplaza a otro nivel. Se necesitarán desarrolladores que dominen nuevas habilidades como el prompt engineering, mientras que el valor de los ingenieros senior —capaces de aportar ese crucial 30% final— aumentará considerablemente.
¿Y qué pasa con el tamaño de los equipos? Podría haber ajustes graduales hacia equipos más pequeños pero altamente cualificados. Al mismo tiempo, personal de otras áreas podría convertirse en "desarrolladores ciudadanos", creando pequeños aplicativos para sus propias necesidades con la ayuda de la IA.
¿Hacia dónde vamos? Reflexiones finales
El vibe coding no es una moda pasajera ni una panacea autónoma, sino una evolución natural de la ingeniería de software que, bien gestionada, puede amplificar la capacidad de los equipos humanos. Estamos ante un cambio de paradigma similar al que supuso el salto de línea de comandos a entornos visuales.
¿Significa esto que todos seremos programadores en el futuro? Es posible que la barrera entre "programador" y "usuario avanzado" se difumine cada vez más. Pero lo que parece claro es que, como en toda transformación digital, triunfarán quienes logren integrar lo mejor de la inteligencia artificial con lo mejor de la inteligencia humana.
Nos preguntamos, ¿estamos preparados para este cambio en España? Aunque vamos por detrás de Estados Unidos en adopción, el interés es palpable y las primeras implementaciones ya están presentes. El 46% de los directivos en España declara un interés "muy alto" por la IA generativa, y un 72% planea incrementar su inversión en el próximo año.
En definitiva, el vibe coding plantea tantas oportunidades como desafíos. Pero si algo hemos aprendido en la era digital es que resistirse al cambio nunca ha sido una estrategia ganadora. Quizás la pregunta no es si debemos adoptar el vibe coding, sino cómo hacerlo de manera responsable, maximizando sus beneficios mientras mitigamos sus riesgos.
Si te ha interesado este tema y quieres profundizar más, aquí tienes algunos recursos que te recomendamos:
El post original de Andrej Karpathy introduciendo el concepto de vibe coding
Los estudios de GitHub sobre el impacto de Copilot en la productividad de los desarrolladores
El análisis de Simón Muñoz sobre "el problema del 70%" en su newsletter de Estrategia de Producto
El informe de Deloitte sobre el estado de la IA generativa en las empresas españolas
El análisis de Chema Alonso sobre seguridad en código generado por IA