Tienes una tarea que haces todas las semanas y que llevas meses pensando que podrías mejorar con IA. Preparar una reunión, reunir los datos de un informe, poner al día al equipo. Sabes hacerla, la sacas adelante y tampoco te lleva tanto. Así que cuando llega el momento de dedicarle un rato a probar otra forma, aparece algo más urgente.
Esta semana la haces como siempre. La siguiente, seguramente también.
Ponerte a probar tiene un coste que se ve enseguida: una mañana bloqueada en la agenda, trabajo que tendrás que mover y la posibilidad de que el primer intento salga regular. Seguir como hasta ahora resulta más fácil de encajar. Ese tiempo ya tiene su sitio reservado, aunque nunca hayas sumado cuánto te ocupa al año.
Y cuesta reservar una mañana cuando no sabes si lo que vas a conseguir la justifica.
Pongamos que pudieras ahorrar media hora en una tarea semanal. En un año de 45 semanas de trabajo recuperarías 22 horas y media. Con esa cuenta delante, dedicar cuatro horas a intentarlo empieza a tener sentido. Sigue haciendo falta comprobar que puedes conseguir esa mejora, pero ya sabes cuánto margen tienes para trabajar en ella.
Para hacer esa cuenta con tu tarea hemos creado compensa. Le dices cada cuánto la haces y cuánto tiempo crees que puedes ahorrar. Te muestra las horas que podrías recuperar al año y, si dejas tu correo, te envía el análisis completo con una estimación de cuánto tiempo puedes invertir en conseguirlo y cómo puedes empezar a trabajarla.
La cifra depende del ahorro que estimes; después habrá que medirlo. Pero te permite pasar de «a ver si encuentro un rato para esto» a reservarle un tiempo concreto, con una razón para hacerlo.
Haz la cuenta con compensa. Prueba con esa tarea que llevas meses dejando para “cuando tengas tiempo”.


